* En Noronha hay que pagar una eco-tasa, cuyo valor se incrementa exponencialmente conforme la duración de la estancia aumenta. La tasa de preservación se puede abonar directamente en el aeropuerto, a la llegada, o se puede pagar por adelantado en cualquier banco brasileño. También se puede abonar en la isla.
* Vale la pena el paseo en barco para ver los delfines; además, el barco te lleva a partes de la isla a las que no se puede llegar caminando, y hace una parada para bucear en la increíble playa de Sancho
* Entre agosto y septiembre el mar está tranquilo en las playas del lado continental; en diciembre se realizan competiciones de surf en esas mismas playas. Por esa razón, para el que la segunda quincena de agosto y el mes de septiembre son los mejores periodos para ir a la isla.
* No hace falta contratar ningún guía para visitar las diferentes playas de la isla. A todas se puede acceder sin ningún problema a pie o usando el transporte público.
* Llevar una linterna para caminar después del anochecer. Hay muchas partes de la isla que no cuentan con iluminación.
* Con relación a la gastronomía, pescados y mariscos fresquísimos son los principales ingredientes de los platos servidos en los restaurantes acogedores y sin lujos de Fernando de Noronha. Una especialidad local es el tubalhau, famosa croqueta de carne de tiburón seca.

